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Melasma o manchas del sol: cómo saber cuál tengo

Por la Dra. Dayana Arenas ·

Mujer mirándose la cara en un espejo de mano

Si tienes manchas en la cara, lo primero que hay que saber es de qué tipo son, porque los tratamientos pueden ser diferentes.

Cómo se ve el melasma

El melasma suele aparecer en parches en las mejillas, la frente y sobre el labio superior (el bigote), usualmente a ambos lados de la cara. Son manchas crónicas que se relacionan con los cambios hormonales y empeoran con la exposición solar.

Muchas veces tengo pacientes que me cuentan que varios miembros de su familia tienen melasma, y esto es porque existen algunos factores genéticos relacionados.

Cómo se ven las manchas del sol

En cambio, las manchas solares (en medicina, léntigos solares) son manchas usualmente redondas, de bordes muy bien definidos, que pueden presentarse en las zonas expuestas a la luz: cara, cuello, escote, dorso de las manos y piernas (si vives en tierra cálida). Estas aparecen con los años y cada vez se van poniendo más grandes y más oscuras.

En el espejo se parecen, y ambas pueden ser de color café. Pero no se tratan igual.

Cómo se trata cada una

Usualmente, el melasma requiere evaluar si existen condiciones hormonales de base y corregirlas, y también deben tenerse en cuenta los factores genéticos, que en muchas ocasiones hacen más difícil el proceso de despigmentación.

Con frecuencia se utilizan medicamentos tópicos, o incluso por vía oral, que pueden favorecer la disminución de la pigmentación, y en algunas ocasiones se recomiendan procedimientos como microagujas, peelings químicos, ciertos tipos de láser y mesoterapia. Todo ello con el objetivo de estabilizar el melasma, pero debe tenerse en cuenta que esta condición es crónica y no es curable.

En cambio, los léntigos solares, dependiendo de su tamaño y grosor, podrían retirarse por completo con algunos tratamientos despigmentantes, crioterapia, electrocauterización o ciertos láseres.

En cualquiera de los dos casos, el tratamiento siempre es individualizado.

Lo que funciona en las dos: la protección solar

La protección solar diaria es fundamental en todos los pacientes, pero especialmente en aquellos con los que estamos haciendo tratamientos despigmentantes.

La protección solar consiste en bloquear la luz del día y la que proviene de equipos electrónicos, como las pantallas de los celulares y las lámparas. Pero también es importante la protección física, es decir, elementos como gorras o sombreros, sombrillas y gafas que bloqueen la radiación de luz sobre la piel.

Cuándo hay que descartar que sea otra cosa

Si tienes una mancha crónica, deberías tener una consulta de dermatología para descartar que haya procesos malignos asociados a ella. Una vez hagamos eso, puedes iniciar tu tratamiento con tranquilidad.

Es importante saber que las manchas que presentan un cambio de coloración reciente, un crecimiento rápido y progresivo, bordes irregulares o varios colores dentro de la misma mancha deben ser evaluadas de forma prioritaria por un dermatólogo.

En resumen

En el espejo se parecen. En consulta, con la luz adecuada, un dermatoscopio y la experiencia de tu dermatólogo, puede que se diagnostiquen condiciones diferentes. Y de eso depende que el tratamiento funcione adecuadamente.

Si quieres conocer los otros tipos de manchas, lee manchas en la cara: por qué salen y qué se puede hacer. Y lo que hacemos en consulta con cada una está en manchas y melasma.